DÍA MUNDIAL DEL AGUA

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Bebe agua, bebe vida cada día

Este 22 de marzo, Día Mundial del Agua, hemos querido dedicar una entrada de nuestro blog a este recurso fundamental y mayoritario del cuerpo humano, de los vegetales y del conjunto del planeta tierra.

Y es que sencillamente sin agua no hay vida. Las plantas están compuestas por un 80-95 % de agua, los humanos por un 55-60 %, y la Tierra está cubierta por un 71 % de agua.

En el cuerpo humano, el agua está distribuida de la siguiente manera:cuerpo humano

Figura 1. Composición en agua de los tejidos y órganos por peso. Adaptado de Pivarnik y Palmer 1994.

Esto implica que desempeñará muchas y muy importantes funciones en el organismo; tanto que perder solo del 2 al 4 % de agua en el cuerpo, por poco que parezca, tendría notables consecuencias. El agua, entre otras funciones, ayuda a regular la temperatura corporal, protege al cerebro, amortigua las articulaciones y transporta nutrientes.
Por esto siempre se hace tanto hincapié en la importancia de estar bien hidratado. La cantidad de agua que necesitamos consumir cada día cambia dependiendo del nivel de actividad, la temperatura o intercambio de fluidos, pero en circunstancias normales, las mujeres necesitan 2,7 litros y los hombres 3,7. Un consumo recomendado que incluye el agua que obtienes de los alimentos.

Las frutas y verduras son los alimentos que aportan un mayor porcentaje de agua al consumirlos. Un agua que además podríamos llamar “agua viva”, porque en ella tienen lugar las reacciones químicas que ocurren dentro de sus células.

Por ejemplo: tomar dos rodajas de melón es equivalente a beber casi un vaso de agua, con el beneficio extra de estar cargada de vitaminas y minerales. En este caso en particular, el contenido en agua y algunos de los minerales del melón también favorece el buen funcionamiento de los riñones, ayudándolos en su labor de depuración. Por eso se aconseja comer frutas con elevado contenido acuoso en caso de tener cálculos renales o infecciones urinarias, pues alcaliniza la orina dificultando la proliferación de gérmenes. También ayuda a aumentar el volumen de orina disponible y reduce el escozor característico de las infecciones de orina.

Las verduras también tienen un elevado contenido en agua cargada de nutrientes. Por ejemplo, los pepinos y la lechuga iceberg contienen la más alta cantidad de agua entre las verduras, del 96 %; entre el 94 y el 95 % del apio; los tomates, la coliflor, los pimientos dulces y la espinaca son vegetales compuestos por el 93 % de agua.

Existen algunos mitos que cuestionan si el agua engorda o si hay que tomarla antes, durante o después de las comidas. Pues bien, el agua tiene 0 calorías: tal como la ingerimos la expulsamos del organismo sin que se quede ningún tipo de residuo derivado de ella. Refiriéndonos únicamente al agua pura, sin ningún tipo de añadido. Por tanto, el agua no engorda a no ser que esté formando parte de un refresco o bebida, en cuyo caso habrá que tener mucho cuidado y leer atentamente el etiquetado nutricional, pues normalmente los refrescos contienen un elevado contenido en azúcar.

Y con respecto a cuándo tomarla, dependerá de cómo le siente a cada uno. Hay quien prefiere saciarse antes de comer con un vaso de agua (engaño que te hará tener hambre antes de un par de horas), a quien le gusta ir ayudándose del agua para facilitar la deglución, o quien la bebe después para contrarrestar la sed que producen los alimentos con elevado contenido en sal.

En definitiva, lo importante es beber agua de buena calidad y tomar alimentos que la contengan, para mantener al cuerpo es un estado de hidratación óptimo y equilibrado, siempre a favor de la salud.

 

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